miércoles, 31 de octubre de 2012

"No habrá nunca una puerta. Estás adentro. Y el alcázar abarca el universo", afirmó Borges sobre el laberinto de la belleza.

Los diminutos juguetes que llevaba Carroll cuando invitaba a su amigas a los hoteles de la costa. Las habitaciones que alguna vez, ¿o no?, conoceremos en el puerto de Lisboa, donde ella realizará sus ritos prohibidos. Los jardines de fintas contínuas que soñamos en la Ferrara eterna. Y así, en los túneles de José Bonaparte iremos de palacio en palacio, tras las huellas para siempre perdidas de Céline.

C2

No hay comentarios: