viernes, 3 de febrero de 2012

"Los ángeles impotentes se condenarían por mí!", decía Baudelaire mientras recorría sus jardines del mal, más allá de Lisboa

Aquello que es perecedero brilla en la mirada de los ángeles, como minas de antracita en el atardecer. Entonces, recordamos el relato de K. sobre el hombre que destruyó su casa y bailó sobre las ruinas, y así, conmovidos, en los últimos años, saludamos a todas las Alejandrías perdidas para siempre.

C2

1 comentario:

attella{C2} dijo...

lindo texto, Amo, sugestiva imagen

besos, Amo