lunes, 6 de febrero de 2012

¿Recordarás las ceremonias secretas del Palacio de la Virreina, cuando los dedos se cruzaron sobre los últimos encajes del Imperio?

Habrán músicas suaves y fríos invernales cuando la lectora al borde de la piscina rural deje sus huellas en los jardines de Balbec, y sea atada en los árboles escondidos y busque la textura de la corteza como único refugio de los niños de Nunca Jamás.

C2

1 comentario:

attella{C2} dijo...

en la soledad de la calle desierta hubo sofocos, afixias, perversidades..


besos, Amo amado