jueves, 24 de febrero de 2011

El tiempo y la distancia son dos valores de una ecuación que ha leído a Pavese

Cantó el poeta sobre la llegada de la muerte y que tendría tus ojos. Y así escribimos sobre Montaigne cuando ella gime, grita y vienen los tigres y convierten en ritual su entrada en el templo. Luego, contemplamos las luces en la costa y me hablas de cuando las edades eran tempranas y los horizontes de la guerra de los cuerpos no conocían aún las banderas del olvido y la derrota. Deja que los cuerpos y las almas asciendan la Escala de Jacob.

C2

2 comentarios:

attella{C2} dijo...

por que una rosa puede corporalizar una ofrenda, la de mi ser entero.


besitos....

Sombra dijo...

Pasé a dejarte un beso cómplice mi querido Odiseo