martes, 3 de enero de 2012

Pequeños zoos de cristal donde la velocidad deja sin piel el harén de las muñecas perdidas

La belleza no está en lo real, sino en lo imaginado, en la voluntad de ver los caballitos que vuelan entre espejos y princesas. Y, atención, el deseo realizado cambia las formas de la piel, descubre lo que existía bajo el hielo, los lugares del rito que ahora se incorporan a lo externo: y a eso lo llamamos ansiedad.

C2

2 comentarios:

attella{C2} dijo...

amo, y esto que es?....


besitos

magnolia dijo...

Y quién no conoce la ansiedad en algún momento.:))
Buenas noches y besitos a su querida kajira.