domingo, 11 de marzo de 2012

Nuestro mundo es el de la noche, y ahora la piel es la bandera de nuestro reino, en los últimos años

En las altas horas de la noche, sin ruidos en la calle, detenida la vida común, la cámara nos trae imágenes del otro lado del espejo. Y así, en la noche eterna, nosotros comprendemos y asumimos nuestra naturaleza, y saludamos, saludamos, a la luz de los faros del mundo, a su condena y a la renuncia final.

C2

2 comentarios:

attella{C2} dijo...

lágrmas, intensidad, sintiendome tan y tan Suya...

algamarina dijo...

Magistral!

Un placer leerlo, siempre...

Mis saludos azules desde mis olas...