domingo, 1 de mayo de 2016

Balneario de almas o cuando decimos con palabras de Pessoa: “Qué difícil es no ver sino lo visible”.


El mar es la muerte y la vida, donde sentimos “tant de sommeil sous un voile de flamme” (“tanto sueño bajo un velo de llama”, Valéry). La vida es una sucesiva llegada a playas, de las que nos marcharemos  con sal en los ojos, y en nuestra memoria esos versos sobre la enfermedad de los ojos que escribía Saint-John Perse: “O sabre de Strogoff à hauteur de nos cils!” (“¡oh sable de Strogoff a la altura de nuestras pestañas”), porque llevamos el mensaje de un muerto hacia tropas que no nos esperan. Pero asi, allí donde se duerme sobre las olas, descansamos, tenemos placer, nos reencontramos, porque existen balnearios de almas, donde daremos sentido al dolor de nuestro corazón.  

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