sábado, 16 de abril de 2011

¿Son imágenes reflejadas o quizá la noche multiplica el deseo en ecuaciones paralelas?


¿Pertenecemos al grupo de aquellas personas que perseveran en la repetición del deseo, o por el contrario estamos entre quienes ven en el cúmulo de pieles y actos, que ascienden hasta el Angel Novus de Benjamin, el signo de su fútil pesadilla, de su inexistencia sin sentido final? Que las princesas y el olvido fueran una dedicatoria no establece precisamente fronteras entre el deseo y su reflejo.

C2

1 comentario:

attella{C2} dijo...

Amo amado, le he dejado un reto en mi blog, se que su pasion son los libros, que los ama tanto o mas que yo los amo, y tengo curiosidad de saber en que universos esta sumergido en estos dias...


besos, miles de besitos de su gata